"¿Esto
era sin cebolla o con cebolla extra?" Esa pequeña duda puede costarte un plato entero devuelto a la
cocina, ingredientes desperdiciados y un cliente molesto. Los errores humanos son naturales, pero en un
restaurante, son caros.
El Problema: La Memoria y la Caligrafía
Incluso el mejor mesero tiene un límite. En una noche ajetreada, recordar quién pidió la carne "término medio" y quién "tres cuartos" en una mesa de 10 personas es una odisea. Y si lo anotan, ¿podrá el cocinero entender la letra rápida?
La Solución MyRest: Comanderas Digitales
Con MyRest, tus meseros toman la orden en una tablet o smartphone. El margen de error se reduce prácticamente a cero.
1. Especificaciones Obligatorias
El sistema no permite enviar la orden si no se han especificado los detalles importantes. ¿Pidieron ensalada? ¡El sistema exige elegir el aderezo antes de continuar! Se acabaron los viajes de regreso a la mesa para preguntar.
2. Modificaciones Claras
Las notas como "Sin sal", "Alérgico al maní" o "Salsa aparte" se imprimen o muestran en rojo y en grande para la cocina. No hay forma de pasarlas por alto.
3. Confirmación Visual
El mesero puede repetir la orden leyendo la pantalla al cliente para confirmar. "Entonces, son dos hamburguesas clásicas, una sin cebolla, y una pizza grande mitad y mitad". Confirmado. Enviado.
El Costo del Error
Se estima que un restaurante promedio pierde hasta un 5% de sus insumos en "re-trabajos" por errores de comanda. Digitalizar este proceso se paga solo en el primer mes de ahorro de ingredientes.